Estoy aburrida, en medio de clase... no se que hacer...
Esta clase es un infierno, es horrible, y el profesor aún más...
Mi mente vaga, y mi mano comienza a moverse inconscientemente a moverse, al principio con trazos indefinidos, apenas bocetos base, líneas sueltas sin formar una figura aún...
Cuando me quiero dar cuenta de que estoy dibujando ya es muy tarde, esa parte de mi subconsciente a tomado el mando...Trazo tras trazo, línea tras línea, va surgiendo el dibujo, pero ni yo misma se que va ha salir hasta que no este terminado, pues no es mi parte consciente la que dibuja, y estoy tan intrigada como podrías estarlo tu...
¡Anda, un ojo! Ahora su pareja, la nariza, la boca,... poco a poco se forman unos rasgos más que conocidos...
Pero aun queda mucho por matizar, más detalles que hacen particular a ese rostro, y las sombras...¡Las sombras! ¡Qué tanto matiz y expresión dan a una cara, o a cualquier dibujo!
El sonido de las líneas, unas gruesas, otras finas, unas suaves, otras firmes, unas rectas, otras curvas... ese sonido único, ese sonido que me calma, que es música para mis oídos...
Claro que, aunque es bonito, no es 100% fiel, pues ninguno lo sería, pues depende de la mano del dibujante...
Y al fin lo acabé, un rostro, ese rostro... tu rostro...
- ¡Señorita! ¿Está usted atendiendome? -profesor el profesor, despertándome de mi ensoñamiento artístico...


