Abro los ojos y miro a mi alrededor...la noche...nada más que la noche...ni un rastro de ti...
Vuelvo a cerrar los ojos, pues no quiero salir de mi propia fantasía, de mi propia mente, donde tu pasas la noche conmigo, entre caricias y dulces besos, charlas interminables, unas serias y otras banales, incluso estúpidas y sin sentido...
Abro otra vez los ojos y vuelvo a notar la soledad que me rodea...la noche...nada más que la noche...
Quiero escapar de la realidad que me rodea, de esa oscuridad que se vuelve agresiva y cruel, inhóspita, sin tu voz a mi lado... me agobia esta soledad, y no puedo evitar que un gemido y unas lágrimas se me escapen, una queja hacia el mundo y la noche que te mantiene lejos de mi...
Otra vez cierro los ojos, ésta vez con fuerza, pues no quiero que desaparezca la sensación de estar a tu lado, el sonido de tu voz que es el único capaz de calmarme y que es música para mis oídos...no, no quiero....
Sigo divagando...no necesito más...
En ese momento sonrío a la noche,pese a que se burla de mi, porque mientras no abra los ojos sigo estando a tu lado y desaparece la oscuridad cruel, volviéndose dulce y cálida al notar tu respiración a mi lado, tu simple presencia...
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