Hace ya dos semanas que me fui... he recibido llamadas, mensajes,... pero no he respondido, puesto que justamente por lo que me fui fue para encontrar la tranquilidad y olvidar...
He ido de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo... ¿a dónde me dirijo ahora?
Y entonces recordé unas palabras que me dijo un amigo: << En Verona, la ciudad de Romeo y Julieta, hay un muro en el cual puede pegar cartas en la pared relacionadas con el amor... dicen que hay cientos de cartas que narran los amores y desamores de sus autores, y a veces son respondidas...>>
Sería interesante ir y comprobarlo, y ya de paso poner mi propia carta y liberarme en cierto modo de mi secreto..
Cogí papel y boli y comencé ha escribir:
<< Querida persona que leas esto (si es que lo lees),
Estoy aquí, en Verona, de paso... salí huyendo del lugar en el que vivía y en el que estaba... ¿Por qué? Por miedo, como siempre... y porque necesitaba encontrarme y aclararme... Por un lado están todos los problemas personales de tipo familiar, académico... pero la causa más fuerte no es esa...
La causa es un amor imposible... un amor incorrecto, indebido... pero que no puedo evitar...
Porque no puedo evitar mirar sus ojos y que se me corte la respiración... o que si sonríe, sonría yo... si llora, yo llore... si acaricia mi piel, que se me acelere el pulso y un escalofrío recorra mi cuerpo... querer que esté bien por encima de cómo esté yo... y así taantas cosas...
Por eso estoy aquí.... en búsqueda de respuestas y de olvido...
Mademoiselle Rose Noire >>
Doblé la hoja, la guardé, y me puse rumbo a Verona....
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Verona... bonita ciudad...
Busqué un sitio dónde aparcar la caravana y me encaminé a descubrir la ciudad (no sin antes coger mi carta)...
Vi estatuas de Romeo y Julieta y otras referencias a la obra de Shakespeare.
Finalmente me llegué al muro de Julieta, y quedé impresionada por la cantidad de cartas que había. Busqué un hueco y puse la mía.
Leí algunas más y volví a la caravana, pensando en buscar un camping de caravanas para quedarme un par de días ahí, total, nadie me esperaba...
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Mmmmm... el sol me da en la cara, y me despierto con ese calorcillo propio de una mañana veraniega...
Desayuno unos huevos con bacon y me preparo la ropa de la ducha...
Me ducho en la miniducha de mi caravana, y mientras el agua cae, unas lágrimas se funden con el chorro...
Al salir está todo empañado, limpio un poco el cristal y veo mi reflejo con los ojos enrojecidos... me obligo a sonreír y me digo:
-Vamos Ana, hoy va a ser un gran día...
Me arreglo y salgo a la calle. Tenía razón, hace un buen día, con el sol radiante y un ambiente relajado...
Voy caminando por las calles, maravillándome con la ciudad, hasta llegar a un sitio que ya había visitado el día anterior:el muro de Julieta.
Me acerco y comienzo a leer algunas cartas más... hasta que algo llama mi atención: donde debería verse mi carta había otra encima...
Me acerco y comienzo a leer esa pulcra letra:
<< Mademoiselle Rose Noire,
Bienvenida a la ciudad, joven (supongo) española... espero que disfrute de su estancia aquí, pues como verá es un sitio agradable y más aún en verano...
Se preguntará quién soy yo... una persona amiga, o que al menos no le desea mal alguno...
No tema porque un amor sea indebido, pues ningún amor lo es en realidad.... en todo caso sera inoportuno, difícil ,... y por lo que describe es ,como mínimo, intenso...
Y tampoco por no encontrarse a si misma, el secreto no está en encontrarse si no aceptarse tal cual uno es....
Lo importante no es como te ganas la vida, tu edad, qué estudias, qué haces, cuáles son tus gustos... si no cuánto luchas por ellos, por ti misma, qué ansías, si sabes amar, si eres fiel a ti misma,... eso es lo realmente importante, y espero que en este viaje lo encuentres...
No se si servirá de mucho, pero entre estas líneas, y aquellas que se puedan suceder después, tienes una mano amiga dispuesta a ayudarte...
L'anomyme D'espoir>>
La carta de esta persona anónima me intrigó bastante, y decidí, inconscientemente contestarle. Saqué papel y boli (que siempre llevo en el bolso) y escribí unas líneas:
<< Muchas gracias Anonyme D'espoir, tienes razón en tus consejos, e intentaré escucharlos...
Ahora bien, has despertado mi curiosidad, y puesto que no conozco mucho la ciudad, sería interesante tener a alguien que me hiciese de guía... por lo que me gustaría conocerte... si te parece bien, te esperaré en este mismo muro con un pañuelo rojo mañana a las 5 de a tarde... para reconocerte, lleva tu un ejemplar de Romeo y Julieta, ya que estamos en Verona...
Muchas gracias de nuevo,
Madame Rose Noire>>

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